Como aprovechar el agua que tenemos en España

Reproducimos íntegramente el artículo publicado el sábado 10/02/2024 en THE OBJECTIVE debido al interés y detalle que presenta. Escrito por Luis del Rivero, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, quien fue presidente de Sacyr y vicepresidente de Repsol.

Título Original: España tiene agua de sobra, hay que saber aprovecharla
Subtítulo: «La solución consiste en emplear 30.000 hm3 de agua al año más en regadíos y basar el sistema energético en fuentes propias como sol, viento, nuclear y agua»

Comencemos por hablar brevemente del agua en Europa, con el fin de ir rompiendo toda una serie de mantras que se repiten sistemáticamente, consiguiendo hacer realidad el dicho de Goebbels «una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad». 

Durante este artículo utilizaremos como medida de volumen de agua el hectómetro cúbico (hm3), por ser la utilizada usualmente al tratar las magnitudes de las cantidades de agua en un país. 

A continuación, les invito a analizar el Cuadro nº 1, en el cual figuran ordenados los países de Europa según las aportaciones de agua de lluvia que recibe, encontrándose España en el segundo lugar tras Francia y delante de Alemania e Italia, que serán los cuatro países que analizaremos para ver la cantidad de agua relativa en España.

Tengamos ahora en cuenta, no la superficie de cada país, sino las hectáreas útiles para la agricultura en cada uno de estos países, es decir, 27 millones de hectáreas para Francia, 17 millones de hectáreas para España, 16,9 millones de hectáreas para Alemania y 12,5 millones de hectáreas para Italia. 

Consideraremos ahora la población de Alemania en 84,5 millones de habitantes, la de Francia en 68,8 millones, la de Italia en 58,8 millones y la de España en 47,6 millones. Por lo tanto, el agua que llueve por habitante en cada uno de estos países es la siguiente: 

– 7.294 m3 para España. 

– 7.279 m3 para Francia. 

– 4.100 m3 para Italia. 

– 3.278 m3 para Alemania. 

Veamos ahora los metros cúbicos (m3) caídos del cielo por hectárea útil para estos cuatro países: 

– 20.400 m3 / ha. para Francia. 

– 20.382 m3 / ha. para España. 

– 19.288 m3 / ha. para Italia. 

– 16.450 m3 / ha. para Alemania. 

Estas cifras nos hacen ver que relativamente la situación de España para los usos en los cuales el agua es insustituible, es decir, regadío (lo que implica alimentación) y abastecimiento, es la mejor de Europa

Igualmente, en el cuadro nº 2 reflejamos la situación de España respecto a la tercera cualidad del agua, que la hace insustituible en la misión de acumulación de energía.

Cuadro nº 2 

En este cuadro se observa que España dispone de más de 56.000 hm3 de embalses y que, dada su orografía, con importantes diferencias de cota, la hacen perfectamente dotada para la acumulación de energía a través de las centrales de bombeo puro o reversibles, siendo una cuestión fundamental e imprescindible si se quiere avanzar en un sistema de energías renovables (eólicas, fotovoltaicas y termosolares) cuya distribución en el tiempo y en la frecuencia no se corresponde con las demandas, todo ello mucho más agravado si se pretende además, en contracorriente con el mundo, proceder al cierre en el año 2035 de los siete grupos nucleares actualmente en España. 

Todo esto nos hace ver que en España el concepto «agua» ha estado y está íntimamente asociado a la energía. Lo estuvo hasta los años 80, en los cuales la producción eléctrica provenía de las centrales térmicas de carbón y de los saltos hidráulicos. Lo está actualmente, acumulando con las centrales reversibles y de bombeo puro para utilizar los sobrantes nocturnos de los grupos nucleares Cortes de Pallás, Aguayo, etc. Y lo estará, puesto que en un sistema futuro, con una participación muy importante de la energía eólica y solar, no será posible su estabilidad sin una construcción importantísima y muy superior a la prevista en el actual PNIEC de centrales de bombeo puro, puesto que serán las únicas, junto a los ciclos combinados, que podrán dar estabilidad al sistema, tanto en el tiempo como en la frecuencia, y todo ello teniendo en cuenta que la dependencia del gas en un país no productor, mientras no se permita el fracking, se puede considerar que el gas es una bomba de relojería latente en el precio de la energía y en las cuentas del país. 

Volvamos ahora al agua de España. Los 346.500 hm3 que llueven en España son recogidos por los ríos (110.000 hm3), el resto se infiltra y se evapora. Las infiltraciones hacen que España posea acuíferos subterráneos, estimados en 350.000 hm3, de los cuales podrían extraerse, sin alterar su estado cuantitativo y cualitativo, 15.000 hm3 anuales. 

En el cuadro nº 3 se reflejan las aportaciones del régimen natural de los principales ríos de España en un año cualquiera, en concreto en 1998, y en otras dos hipótesis de reducción de las emisiones de CO2, bien en el año 2050 o en el año 2100. 

Cuadro nº 3 

Igualmente, en el cuadro nº 4 se refleja la aportación media, los volúmenes de embalse y las demandas totales de cada cuenca hidrográfica.

Cuadro nº 4 

Comentaremos ahora el siguiente cuadro (Cuadro nº 5), que refleja la síntesis de usos y demandas actuales en hm3 / año, según los Planes Hidrológicos de cuenca. 

Cuadro nº 5 

Esto nos hace ver que frente a unas aportaciones de 105.000 hm3, para no discutir hipótesis de cálculo afectadas por la teoría del cambio climático, nos encontramos con unos consumos en la península de 20.369 hm3, cifra que se puede ver en el cruce de la séptima columna y la cuarta fila empezando por la parte inferior. 

«El Tratado de Albufeira, de 1998, es muy perjudicial para los intereses de España»

En este momento tengamos en cuenta que entre los ríos principales de España, cuatro de ellos se pueden considerar internacionales por penetrar en Portugal o hacer frontera con este país, y están regulados por un tratado internacional de 1998, el Tratado de Albufeira, muy perjudicial para los intereses de España, pues obliga a entregar caudales anuales habiendo sido hecho el esfuerzo de regulación por la inversión española, pero a final de cuentas un tratado internacional, al cual debemos atenernos a rajatabla. 

A estos efectos, los dos puntos más importantes del Tratado de Albufeira exigen que España entregue en Saucelle en el río Duero y en la frontera España-Portugal un volumen anual mínimo de 3.800 hm3, y en Cedillo, el equivalente a Saucelle en el Tajo, un volumen anual de 2.700 hm3, debiendo dejar el Guadiana en Portugal 500 hm3 a su vuelta tras la penetración en Portugal al tramo fronterizo que termina en su desembocadura. 

Jugando con este cuadro podemos, por aritmética sencilla (restando de las aportaciones los consumos de cada río internacional y considerando el Tratado de Albufeira), ver el exceso de agua que se está pasando todos los años, en promedio unos 13.000 hm3 / año, superior al Tratado de Albufeira. Igualmente se puede ver el sobrante de la cuenca Miño-Sil, que supera los 10.000 hm3 anuales y que podía, caso de conectar las cuencas Miño-Sil / Duero / Tajo / Guadiana / Guadalquivir, aportar los volúmenes de Albufeira. 

Con todo esto, podemos suponer que la conexión antes citada nos podría hacer disponer de unos 20.000 hm3 anuales para servicio de toda la España atlántica, es decir, el total de las cuencas Guadalquivir, Guadiana, Tajo, Duero, Tinto-Odiel e incluso parte de las cuencas propias de Andalucía que se pudieran reforzar desde el Guadalquivir. 

Igualmente, observando la diferencia de aportaciones y de consumo en la vertiente mediterránea, básicamente en el Ebro y el Júcar, se podrían disponer de 10.000 hm3, que teniendo en cuenta la afectación en esta zona de los caudales ecológicos, no deberían pasar de 8.000 hm3, puesto que los caudales ecológicos en la vertiente atlántica no presentan problemas, al ser entregados volúmenes muy superiores como consecuencia del Tratado de Albufeira. 

«Los aportes de los ríos de España son 105.000 hm3 y los consumos son 20.369 hm3 »

Del cuadro se observa que el consumo para el abastecimiento está en 4.419 hm3 y el industrial en 1.633 hm3, es decir, un total de 6.000 hm3 entre ambos conceptos.

Por lo tanto, tenemos que los aportes de los ríos de España son 105.000 hm3, que los consumos son 20.369 hm3 y que, por lo tanto, disponemos de 85.000 hm3 para atender los compromisos de paso de agua a Portugal y la vertiente cantábrica, dejándola para un futuro lejano, y el montante total de los caudales ecológicos. 

Entremos ahora en los cuadros 6 y 7, en los cuales vamos a ver comunidad a comunidad y por tipo de riego, el volumen total de agua empleada en regadío, así como la superficie regada por comunidades autónomas, la superficie total de cultivo y la superficie geográfica.

Cuadro nº 7 

De estos cuadros nos vamos a quedar con la cifra de 15.500 hm3 para regar los 3,8 millones de hectáreas puestas en regadío actualmente. 

Ahora tenemos las aportaciones por un lado (105.000 hm3), el consumo en abastecimiento de industria (6.000 hm3), el abastecimiento en regadío (15.500 hm3), los caudales ecológicos que se pueden estimar en 4.000 hm3 en la cuenca mediterránea, 7.000 hm3 en Tratado de Albufeira y 30.000 hm3 en la vertiente cantábrica, de lo cual se desprende que no existe ningún problema para el abastecimiento y el regadío de España, pudiendo éste incrementarse de una manera muy sustancial mediante un plan mucho más ambicioso que ninguno de los considerados hasta el momento, y que tendría las consecuencias y resultados que más adelante expondremos. 

En este momento adjuntamos los cuadros de embalses.net del día 6 de febrero de 2024 de las cuencas Miño-Sil, Duero, Tajo y Ebro para comparar las medias de los 10 ejercicios anteriores con el momento presente, viendo los efectos beneficiosos de las conexiones de las cuencas. 

Cuadro nº 11 

Alcanzado este punto, un lector desapasionado podría pensar: «Si se dispone de agua, si ésta, además, está almacenada, ¿por qué tenemos tensiones de agua en España?». 

El primer punto que debemos considerar es que la misión de buena parte de los embalses de España es la producción de energía eléctrica e hidráulica y fueron construidos por empresas privadas con unos plazos de concesión entre los 50 y los 99 años, cuyas concesiones están próximas a sus vencimientos en algunos y en otros son susceptibles de proceder ordenada y pausadamente a reequilibrios económico-financieros de dichas concesiones, teniendo siempre por encima la meta de no dañar económicamente a las empresas energéticas propietarias de dichas concesiones, y sin las cuales el sistema energético español no podría funcionar, pero los intereses del país deben hacer tender a que estos embalses pasen a una situación AAA: Abastecimiento, Alimentación y Acumulación de energía con centrales de bombeo reversibles, únicas capaces de poder hacer posible un paso a descarbonización de la producción energética. 

En este momento conviene aclarar que hay dos formas de analizar estas cuestiones. La primera bajo el punto de vista de la soberanía energética y alimentaria del país, es decir, energía abundante, propia y barata. En el caso de España, fuente de producción eólica, termosolar, fotovoltaica, nuclear y centrales de bombeo puro y reversibles. La otra forma de analizar el problema es bajo el punto de vista de no emisión del CO2 o descarbonización, es decir, centrales eólicas, fotovoltaicas, termosolares, nucleares y centrales de bombeo puro y reversible. 

En consecuencia, ambas formas de ver el problema energía y agua en España son coincidentes, y no deberían estar sometidas a criterios ideológicos, sino de bienestar de la población, pleno empleo, seguridad del sistema de pensiones, cuentas públicas superavitarias, deuda cero, presupuestos con alto porcentaje de investigación, y todo ello es posible actuando conjuntamente en esta línea. 

En el mundo energético, formado por tres componentes (electricidad, movilidad y aporte de calor para procesos industriales), estas dos formas de analizar el problema vuelven a coincidir, debiendo la electrificación de medios propios o no productora de emisión de CO2 penetrar en la movilidad y en las producciones industriales, lo cual llevará a un incremento potente de las necesidades eléctricas, que sólo puede ser sustentado en un potente desarrollo de la potencia instalada fotovoltaica, eólica, incremento de las centrales nucleares y alargamiento de la vida útil de las mismas y un potentísimo desarrollo de las centrales de bombeo puro y reversibles, teniendo en cuenta que se prime la conexión en los nodos de energía de la producida por procesos que no emitan CO2, que no consuman agua y que utilicen materias propias del país, es decir, prioridad al suministro de energía procedente de centrales de bombeo sobre los ciclos combinados, puesto que estos últimos emiten por kW/h la mitad de CO2 que las centrales de carbón, y consumen gas natural desequilibrante de la balanza de pagos en tanto no se permitiera una explotación por fracking de los campos de Subijana (Álava). 

El año 2023 se ha cerrado con un valor de las exportaciones agrícolas de la no despreciable cifra de 75.000 millones de euros, con un superávit en este campo de 16.000 millones de euros, lo cual quiere decir que importamos 60.000 millones de euros, que podrían ser producidos en su mayor parte en España con las posibilidades del agua disponible que hemos visto, y capaces de multiplicar por 3 los regadíos existentes, que teniendo en cuenta que serían básicamente por aspersión y goteo (principalmente por el primero de ellos) necesitan una energía muy barata, como la que se tendría de un sistema basado exclusivamente en nuclear, eólica, fotovoltaica, termosolar y centrales reversibles y de bombeo puro sin prácticamente consumo de agua. 

Este desarrollo entre la mejora de la balanza de pagos, agrícola y la energética, nos permitiría caminar aceleradamente en la senda del círculo virtuoso antes comentado. 

Actualmente los nuevos regadíos, al ser todos con necesidad de energía, no necesitan fuertes nivelaciones de terreno, como se ha comprobado en el último millón de hectáreas puesto en riego básicamente en Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla-León y Aragón. 

«Los enemigos del incremento del riego son los caudales ecológicos, las CCAA en sus pugnas y la construcción de nuevos embalses»

Se dice por los expertos que los tres enemigos del incremento del riego en España son los caudales ecológicos, las comunidades autónomas en sus pugnas y la construcción de nuevos embalses por sus dificultades medioambientales. Podemos concluir que esas tres no son ningún obstáculo, porque nada de ello es necesario. Primero, los embalses ya están construidos, lo que es preciso es cambiar su naturaleza hidroeléctrica a su naturaleza AAA definida anteriormente. Las pugnas de las comunidades autónomas no existirían al disponer de una ingente cantidad de agua del orden de 30.000 hm3, el doble de lo utilizado en riego actualmente y la abundancia acabaría con la pugna. Por último, los caudales ecológicos se deben tratar con un conocimiento técnico, aplicándolo sin ideologías y que, en todo caso, no pasaría de 4.000 hm3 en la cuenca mediterránea, ya que no tienen importancia ni en el paso a Portugal ni en el Cantábrico. 

La situación actual fue pensada por los grandes ingenieros Benjumea, Lorenzo Pardo, Del Río, Sánchez Cuervo, Clemente Sáez, Peña Boeuf, Couchoud, Aixalá, Urbistondo, Mendiluce, Pliego y Benet, entre otros. Cabría imaginar qué pensarían estos señores ante las nuevas condiciones de contorno 100 años después de que se comenzara a pensar sobre estos temas, y que son: 

A) Pertenencia a un mercado sin fronteras de 450 millones de habitantes, el más potente económicamente del mundo, la Unión Europea. B) Puesta a punto de la energía nuclear, con gran experiencia en España y con lugares donde instalarla y mantenerla sin ningún tipo de oposición popular. 

B) Puesta a punto de la energía nuclear, con gran experiencia en España y con lugares donde instalarla y mantenerla sin ningún tipo de oposición popular.

C) Puesta a punto de la energía eléctrica procedente del viento.

D) Puesta a punto de la energía solar, tanto fotovoltaica como termosolar.E) País con 56.000 hm3 de embalses construidos frente a menos de 2.000 en 1925.

E) País con 56.000 hm3 de embalses construidos frente a menos de 2.000 en 1925.

F) Con las mismas diferencias de cota que hace 100 años y, por tanto, en perfectas condiciones para asumir las centrales de bombeo con la experiencia desarrollada desde 1980. 

G) Red eléctrica existente con posibilidad de ampliarla, al ser necesario un incremento de la electrificación para penetrar con soberanía energética o ausencia de emisión de CO2 en la movilidad y los procesos industriales. 

Seguro que personas dedicadas al pensamiento con amor a su patria y libres de todo prejuicio ideológico, pensarían en una solución parecida a la propuesta en este artículo, que en esencia consiste en emplear 30.000 hm3 de agua al año más en regadíos, basar el sistema energético en fuentes propias como sol, viento, nuclear y agua con diferencia de cotas, lo que llevaría al círculo virtuoso soberanía energética, alimentaria, cuentas superavitarias, deuda cero, pleno empleo, relleno demográfico de la España vaciada, seguridad de las pensiones, fuertes inversiones en investigación, orgullo para las generaciones presentes y futuras y ejemplo para los países hermanos del mismo idioma, castellano y portugués. 

«La desalación no podría llegar más allá de 2.000 hm3 y cercana a las franjas litorales»

Lo que seguramente no pensarían es en disminuir las superficies de riego porque amenazan el abastecimiento. Lo que seguramente tampoco pensarían es que no es necesaria la construcción de más embalses, pues nunca han estado llenos al 100 % todos. Y no lo pensarían teniendo en cuenta los actuales medios constructivos con las tuneladoras para la conexión de las cuencas, que no son ni mucho menos las dificultades que se tuvieron que enfrentar en 1970 durante la construcción del túnel de Talave con el hincado de la tuneladora Robbins. 

Tampoco pensarían en considerar como asintótico 4 millones de hectáreas de regadío, mantener tarifas eléctricas con costes marginales y derechos de emisión de CO2. Estarían preocupados de la función y no de sus derivadas, es decir, considerando la función la cantidad de agua disponible, y las derivadas la reutilización de las aguas residuales o la desalación, sin menospreciar estas derivadas, pero que conviene recordar que en la función que estamos hablando de 30.000 hm3, la reutilización como máximo podría ser de 3.000 hm3, teniendo en cuenta que en zonas como Murcia y Alicante ya se reutiliza el 100% de las aguas depuradas en su zona y equivalente al 25% de las aguas regeneradas en el total de Europa. 

Igualmente, la desalación no podría llegar más allá de 2.000 hm3 y cercana a las franjas litorales, y teniendo en cuenta que ya solamente en el Segura se emplean 250 hm3 de agua desalada. 

Finalmente, dos puntos a tener en consideración: 

A) El agua de España es propiedad de todos los españoles, con cuyo dinero se han construido todas las presas existentes en el país. 

B) La importancia económica del regadío salta a la vista considerando que finalizado el ejercicio 2023 los ingresos totales por turismo han alcanzado la cifra de 110.000 millones de euros.

  • Luis del Rivero es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Fue presidente de Sacyr y vicepresidente de Repsol.

Publicado el 10 de febrero de 2024.

FUENTE: https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-02-10/espana-no-aprovecha-agua/

Medición de la calidad del aire y umbrales

BrioAgro lleva desde 2021 haciendo la medición de la calidad del aire de los vagones de Metro de Sevilla, usando sus dispositivos para medir la calidad del aire en invernaderos y espacios cerrados, incluso en algunos espacios rurales abiertos.
Los indicadores que proporciona BrioAgro a tiempo real a sus clientes con dispositivos en invernaderos, almacenes, fincas o edificios son:

Dispositivo de BrioAgro_Calidad_Aire_Invernaderos

  1. CO₂ medido en [ppm]
  2. Temperatura, medido en [ºC]
  3. Humedad Relativa, medido en [%]
  4. DPV (Déficit de Presión de Vapor), medido en [KPa]
  5. Déficit Hídrico, medido en [g H2O/kg aire]
  6. Formaldehído medido en [µg/m³]
  7. PM10 medido en [µg/m³]
  8. PM2.5 medido en [µg/m³]
  9. PM1 medido en [µg/m³]

Empleamos un dato de referencia para el dióxido de carbono (CO₂). Los valores ideales en estancias con personas o animales debe estar entre los 400 – 550 ppm, cuando se superan los valores de 1.000 -1.200 ppm hay que tomar medidas y ventilar.

Universidad Complutense de Madrid
medición de la calidad del aire
7 días de medición de la calidad del aire. Concretamente CO₂ [ppm] en un invernadero de Tomates de Almería, España. Diciembre 2022.

Medición de la calidad del aire. Partículas en suspensión

Un ingrediente principal de esta combinación son las partículas en suspensión (conocidas por sus siglas en inglés: PM). Las partículas en suspensión son materia sólida o líquida suspendida en el aire que nos rodea y normalmente se clasifican según su diámetro.

Nuestro vello nasal impide que las partículas de alrededor de 100 µm entren en nuestro organismo, pero son otras muchas, de menor tamaño que consiguen entrar, estás son las principales, según los estándares de mecidión de la calidad del aire:

  • Las PM10 son partículas en suspensión por debajo de 10 µm, estas partículas quedan atrapadas en la garganta.
  • Las PM2.5 están por debajo de 2,5 µm, estas partículas quedan atrapadas en los pulmones.
  • Las PM1 son, evidentemente, aquellas más pequeñas que 1 µm, que pueden traspasar todo hasta entrar en el flujo sanguíneo.

El pasado mes de septiembre la OMS endureció los límites sobre los niveles de la OMS, Organización Mundial de la Salud, estableció en septiembre de 2021 unos nuevos umbrales de contaminación del aire más restrictivos. Estos son los valores fijados por las directrices:

  • PM2.5 5 µg/m³ (media anual)
  • PM10 15 µg/m³ (media anual)

Otros contaminantes, medidos especialmente en el ambiente exterior de las ciudades:

  • O₃ (ozono) 100 µg/m³ (máximo diario de periodos de 8 horas)
  • NO₂(dióxido de nitrógeno) 10 µg/m³ (media anual) y 25 µg/m³ (media diaria)
  • SO₂(dióxido de azufre) 40 µg/m³ (media diaria)
  • CO (monóxido de carbono) 4000 µg/m³ (media diaria)

Fuente: OMS. Contaminación del aire ambiente

La lista de trastornos de salud asociados con las partículas en suspensión prácticamente no deja de crecer. Las PM se han vinculado con varias enfermedades pulmonares y con los ataques cardíacos, y están clasificadas como un carcinógeno de clase 1. No es de extrañar que la Organización Mundial de la Salud clasifique la contaminación atmosférica como el mayor riesgo medioambiental para la salud humana, siendo la causa de siete millones de muertes al año.

Los datos más actualizados de la propia ONU (de 2019) estiman que del 90% de la población mundial vive en zonas donde los niveles de concentración superaban los indicados en las directrices de la OMS sobre la calidad del aire de 2005 para exposiciones prolongadas a PM2.5.

Aunque los umbrales de seguridad que establece la OMS no son vinculantes, este paso resulta fundamental para que cada país decida si pone límites a cada contaminante y si establece los mismos de la Organización, tal como lo vienen haciendo muchas naciones en la actualización de sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC).

El 94% de los españoles respiraron aire contaminado en 2019, según Ecologistas en Acción
Los dos tipos de micropartículas, PM 2.5 y PM 10, suelen provenir de la quema de combustibles fósiles y son consideradas peligrosas para la salud al poder penetrar en los pulmones, aunque las primeras son aún más nocivas para la salud, ya que dado su pequeño tamaño pueden llegar a la corriente sanguínea, advierte la OMS.

Según la OMS, un 90 % de las muertes relacionadas con las partículas PM 2.5 pueden evitarse si se adoptan las nuevas guías, que no son en principio obligatorias por ley aunque de acuerdo con la organización son altamente recomendables, no solo para proteger la salud, sino para luchar contra el cambio climático.

Otros compuestos volátiles

COV (Compuestos Orgánicos Volátiles). Son sustancias químicas orgánicas que se convierten en gas a temperatura ambiente y son el principal origen de la contaminación del aire a nivel del suelo.

Se considera que los niveles bajos de concentración de COV son inferiores a 0,3 mg / m3. Los niveles aceptables de TCOV Totales varían de 0,3 a 0,5 mg / m3 de concentración. A partir de 0,5 mg / m3 de niveles de concentración de COV en adelante, la preocupación se considera considerable o alta.

Niveles de referencia:

  • Menos de 0,3 mg / m3 Bajo
  • 0,3 a 0,5 mg / m3 Aceptable
  • 0,5 a 1 mg / m3 Marginal
  • 1 a 3 mg / m3 Alto

Formaldehído. En un Compuesto Orgánico Volátil. Los COV más comunes presentes en el aire que respiramos son: acetona, arsina, benceno, etilenglicol, formaldehído, sulfuro de hidrógeno, cloruro de metileno, óxido nítrico, estireno, tetracloroetileno, tolueno y xileno, etc.

El formaldehído es un Gas tóxico muy volátil y común en espacios interiores, desde 2016 catalogado como cancerígeno 1B por la U.E. Es quizá la sustancia tóxica más común en los espacios interiores. En condiciones normales de temperatura y presión el formaldehído se presenta como un gas, con un olor punzante, intenso y penetrante. Es hidrosoluble y muy volátil.

Niveles de referencia:

  • No significativo : <20 µg/m³
  • Débilmente significativo : 20 – 50 µg/m³
  • Fuertemente significativo : 50 – 100 µg/m³
  • Extremadamente significativo : >100 µg/m³
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial