Mapa de la España agrícola

La España agrícola: ¿qué se cultiva y dónde? comarca a comarca.


Si bien la tierra cultivada en España es insuficiente para abastecer el consumo del país, según indicaba el estudio titulado ‘Land embodied in Spain’s biomass trade and consumption (1900–2008): Historical changes, drivers and impacts’ publicado en la revista Land Use Policy. El estudio detallaba que la superficie cultivada en España en el año 1960 era de 20,4 millones de hectáreas (Mha), mientras que en 2008 ocupaba 17,3 Mha.
En los últimos 12 años, se ha revertido la situación, según el último Censo Agrario 2020 publicado por el Instituto Nacional de Estadística este año, la superficie cultivada en España asciende a 23,9 millones de hectáreas (Mha).

Casi una de cada dos hectáreas del territorio español se dedica a la agricultura, incluyendo pastos permanentes y barbechos.

Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos. Ministerio de Agricultura


De la llamada Superficie Agrícola Utilizada (SAU), casi la mitad es “tierra arable”, una denominación que engloba los cultivos herbáceos, como los cereales, pero también las tierras que están en reposo. Le siguen los pastos y los cultivos leñosos como el olivar (10,3%), los frutales (5,4%) y los viñedos (3,6%). Los invernaderos, con sus cerca de 65.000 hectáreas, solo suponen el 0,27%, pero desde 2009 su superficie ha crecido un 42%.

El Censo Agrario del INE -que se realiza cada 10 años para evaluar la situación del campo y que sirve de base para la aplicación de la PAC (Política Agraria Común)- permite analizar la distribución de la tierra en cada una de las 326 comarcas agrícolas en las que se divide España, para ver dónde están las mayores extensiones de cada tipo de superficie en cifras absolutas. Así, por ejemplo, la comarca con mayor superficie dedicada a cultivos de tierra arable es La Campiña, en Sevilla, mientras que la de Cáceres es la que más extensión suma de pastos permanentes en el conjunto de España.

La foto fija que da el Censo Agrario se complementa con la evolución año a año que dibuja la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos que publica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La estadística del ministerio muestra que, entre 2004 y 2021, la superficie destinada a cereales y viñedos ha descendido, mientras que ha aumentado la dedicada a frutales y olivar.

Dentro de los cultivos no tan comunes algunas de las mayores subidas se han producido en colza y pistacho, aunque en el conjunto del país sean aún cultivos poco extendidos. Por cada hectárea de colza cultivada hay más de siete de girasol.

La foto fija que da el Censo Agrario se complementa con la evolución año a año que dibuja la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos que publica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La estadística del ministerio muestra que, entre 2004 y 2021, la superficie destinada a cereales y viñedos ha descendido, mientras que ha aumentado la dedicada a frutales y olivar.

Dentro de los cultivos no tan comunes algunas de las mayores subidas se han producido en colza y pistacho, aunque en el conjunto del país sean aún cultivos poco extendidos. Por cada hectárea de colza cultivada hay más de siete de girasol.

Fuentes: Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos. Ministerio de Agricultura y RTVE

Cómo afecta el cambio climático en el sabor y poder nutricional de los vegetales

Interesante artículo de análisis de las alteraciones que está produciendo el Cambio Climático en 10 alimentos que examinamos.

Las manzanas son menos crujientes, las lechugas más amargas, las uvas más ácidas… El calentamiento global ya está afectando al sabor, la forma y el poder nutricional de las frutas, verduras y legumbres que comemos. Y el proceso no ha hecho más que empezar.

Fuente: Daniel Méndez para XLsemanal

El cambio climático sabe a manzanas más dulces pero mucho menos crujientes. A lechugas más amargas. Incluso a un vino menos ácido y con más alcohol. La temperatura ya ha subido un grado con respecto a la media de la era preindustrial, pero además el cambio climático arrastra cambios bruscos de temperatura, sequías… Sumemos a esto los gases de efecto invernadero y nos encontramos ante un fenómeno complejo que afecta ya a frutas y verduras. Para sobrevivir a estas mudanzas, las plantas pueden reducir su tamaño, retrasar o adelantar la floración, madurar antes sus frutos… El ciclo biológico de muchas especies se está alterando y, por tanto, su calidad.

Las alubias que crecen a una temperatura diurna de 27 grados, y nocturna de 22, son mucho más pequeñas que las que crecen a seis grados menos. Periodos breves de calor provocan que los guisantes aceleren su maduración, lo que, de nuevo, lleva a productos de menor tamaño. La lechuga puede desarrollar una cabeza hinchada y menos densa, al tiempo que muestra síntomas de clorosis (ausencia de clorofila) y un incremento de los compuestos de sabor amargo. Pueden aparecer hojas quemadas, algo que también se observa en el brócoli o el repollo.

Y a menudo no se trata solo de que sean más feos, sino que además pueden ser menos sanos: el tomate que crece a una temperatura demasiado elevada tendrá menos macronutrientes y menos carotenoides, un pigmento antioxidante que ayuda a mantener la presión arterial o a combatir el cáncer.

Algunos estudios apuntan a que la producción de vino puede hacerse inviable en el sur de Europa y desplazarse al norte

Aunque no todo son malas noticias. El estrés térmico, por ejemplo, hace que la lechuga tenga «más lactonas, que son conocidas como ibuprofenos naturales», explica Aurora Díaz, del Instituto Agroalimentario de Aragón. Dan un sabor amargo al vegetal, pero son beneficiosas para la salud. «Desde hace unos años, hemos apostado por variedades menos amargas de verduras y quizá deberíamos replanteárnoslo», reflexiona la investigadora.

Para hacer frente al cambio climático, Díaz propone investigar variedades más resistentes al calor y al estrés hídrico y, también, volver la mirada a las variedades silvestres, supervivientes por naturaleza que podrían esconder muchas claves para adaptar nuestros cultivos a una situación cambiante. «Un efecto que ya estamos viendo es la falta de frío invernal –explica Javier Rodrigo, del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón–. Los árboles frutales de zona templada se han adaptado para sobrevivir a las bajas temperaturas del invierno.

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Pánico en el campo. Desde el olivo hasta el pistacho, pasando por cereales o verduras, el mapa peninsular de huertas y plantaciones está cambiando y algunos cultivos dejarán de ser viables en determinadas zonas.

Cuando se les cae la hoja, entran en un estado de reposo que les permite aguantar a 20 grados bajo cero. Y necesitan de ese frío para florecer». Ocurre que, con el incremento de la temperatura, tardan más en acumular ese frío que requieren para el correcto desarrollo de la flor. Y, por tanto, el ciclo se retrasa: tardan más en desarrollar la flor. Él lo ha visto en los cerezos que cultiva en su huerto experimental.

Ocurre, además, que hay variedades que no se bastan por sí solas: necesitan de lo que se llama polinización cruzada; es decir, del polen de otra variedad distinta para reproducirse.

Pero ¿qué pasa si reaccionan de manera diversa a los cambios de temperatura? Que ya no florecerán a la vez. «Siempre les decimos a los agricultores que planten variedades compatibles y que coincidan en floración. Ahora lo completamos con un dato: deben tener unas necesidades de frío parecidas».

No solo son más feos, sino que pueden ser menos sanos: el tomate que crece con mucho calor tiene menos nutrientes y sustancias que protegen contra el cáncer

Lo que explica el experto sobre los cerezos podemos llevarlo a otras especies. Desde el olivo hasta el pistacho, pasando por cereales o verduras. El mapa peninsular de huertas y plantaciones está cambiando y algunos cultivos dejarán de ser viables en determinadas zonas. Se está viendo ya con la vid. Las altas temperaturas, unidas a elevadas concentraciones de CO2 en la atmósfera, han alterado el sabor de la uva: más ácida y con más azúcar. Los estudios más pesimistas sostienen que, en unas décadas, las regiones del sur de Europa serán demasiado calurosas para la producción de vino, que se podría ver desplazada hacia el norte.

Otro tanto ocurre con cultivos de secano, como el trigo o el maíz. Un estudio afirma que la producción en el sur de Europa habrá caído a la mitad en 2050. Más allá de esta variación regional, ya se ve un cambio en las características organolépticas de ciertos cultivos. Un estudio evaluó cómo se habían alterado las manzanas Fuji y Tsugaru, dos variedades muy populares en Japón. Observaron que en 40 años habían ganado en dulzura, pero perdido acidez y dureza. Unos cambios que, al producirse paulatinamente, habrían pasado desapercibidos para el consumidor.

«Pero si pudieras probar una manzana recolectada hace 30 años, percibirías la diferencia», asegura Toshihiko Sugiura, el especialista a cargo del experimento. Lo mismo podemos decir de las zanahorias, que han perdido sabor, o de la col, más amarga; la berenjena crece con mayores deformidades, lo que, como mínimo, afecta al valor del producto a la hora de venderlo. A cambio, productos como la batata o el mango podrían ganar protagonismo en regiones donde hasta ahora apenas se cultivaban.

10 ALIMENTOS A EXAMEN

Trigo

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• La falta de lluvia y las altas temperaturas registradas a principios de mayo han reducido la cosecha de este año en España. En la India, segundo productor mundial, la situación ya es tan alarmante que el país ha prohibido las exportaciones.

• La escasez de precipitaciones en primavera ha hecho que el cereal crezca menos y las altas temperaturas están reduciendo la concentración de almidón, importante fuente de energía en nuestra dieta.

• A cambio, la mejora genética ha duplicado la productividad del trigo en los últimos 50 años. Ya se está trabajando en variedades resilientes al cambio climático.

Cítricos

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• Las altas temperaturas hacen que la planta no complete el ciclo de frío durante el invierno y el fruto pierde consistencia. Se desprende la piel de la pulpa y es más vulnerable.

• La falta de agua, además, provoca acidez y una piel pálida y menos gruesa.

• A cambio, una buena noticia: ante la falta de agua, el fruto puede reaccionar con mayor concentración de sorbitol, un edulcorante natural que favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino.

Manzana

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• El frío es fundamental para los manzanos y los perales. Según la variedad, necesitan entre 500 y 1500 horas de frío. De ello depende el tamaño de la fruta y su firmeza.

• En el norte de Europa, el calentamiento ha adelantado la floración. En el Mediterráneo, las variedades que más frío necesitan muestran una floración incompleta y se pierde el fruto.

• El calentamiento provoca también una pigmentación pobre en la piel y reduce la presencia de antocianinas, responsables del color rojo del fruto y beneficiosas para nuestra salud.

• Una buena noticia: según un estudio realizado el año pasado en Asturias, el incremento de 0,30 grados centígrados por década en la región desde 1978 no ha afectado a los manzanos. Las variedades locales se han podido adaptar.

Uva

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• El cambio climático ha acelerado sus ciclos anuales y eso afecta a la composición química de la uva y también al sabor del vino: menor acidez, más alcohol y mayor proliferación de microorganismos y micotoxinas (producidas por hongos).

• La escasez hídrica también tiene como consecuencia que las uvas sean pequeñas y con alta concentración de fenólicos (dan color al vino y afectan a su calidad). Y también que tenga menor concentración de ácidos málicos.

• El resultado es que el cultivo de la vid ya se está desplazando al norte o a plantaciones más elevadas.

• No todo son malas noticias. Las altas temperaturas y la falta de agua provocan que el fruto acumule antocianinas, que actúan como antioxidantes y protegen a la uva del calor.

Tomate

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• La producción global de tomate se ha triplicado en las últimas cuatro décadas. Pero en Europa está disminuyendo. En países como Reino Unido ha habido periodos de escasez (y precios por las nubes). Así que los científicos están diseñando variedades resistentes al calor.

• El problema es que las altas temperaturas, aquellas superiores a 35 grados, disminuyen la viabilidad del polen y reducen la floración. Eso se traduce en un menor rendimiento de los cultivos y un color menos intenso.

• El área mediterránea sigue siendo óptima para el crecimiento del tomate. No ocurre lo mismo con el norte de África, salvo la franja costera.

• El ambiente seco y las altas temperaturas provocan plagas. En Mallorca llevan años sufriendo la invasión de la oruga del tomate, Manduca quinquemaculata.

Lechuga

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• Cuando la temperatura supera los 30 grados, se producen quemaduras o necrosis en los extremos de las hojas. Por eso, ya se observa en España un desplazamiento de los cultivos hacia el norte.

• La lechuga también necesita cambios notables entre la temperatura diurna y nocturna. Si no, desarrolla clorosis (es decir, ausencia de coloración verde por carencia de clorofila) y acumulación de compuestos de sabor amargo… que a menudo son saludables.

• Al tener raíces pequeñas, es muy vulnerable a la falta de agua. Para combatirla, la planta desarrolla compuestos saludables como los polifenoles.

• Se está trabajando ya en la edición génica de lechugas. En la actualidad se usan semillas que permiten completar ciclos cortos de cultivo de lechugas: listas en 30 días.

Zanahoria

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• Esta hortaliza necesita agua en abundancia. Así que en años de escasas precipitaciones tiene menos sabor y una textura menos crujiente.

• Las temperaturas elevadas hacen que sean menos dulces. Y un exceso de agua como el que pueden provocar lluvias torrenciales lleva a la aparición de grietas.

Melocotón

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• Como el resto de árboles de hoja perenne, necesita una buena dosis de frío en la fase invernal de reposo. En regiones como el sur de Estados Unidos ya se está viendo amenazado su desarrollo. También en España, Italia o Francia.

• La falta de agua aumenta la concentración de compuestos bioactivos y de glucosa y fructosa, lo que se traduce en melocotones más dulces. Pero también en frutos más pequeños y ciclos de maduración alterados.

• Una elevada exposición al CO2 aumenta la concentración de sucrosa, lactona y norisoprenoides en el fruto: todos estos compuestos contribuyen a un sabor agradable.

Kiwi

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• El año pasado, la producción de kiwi en Europa fue de 700.000 toneladas: un 3 por ciento menos que en 2020. Desde 2015 se ha perdido un 15 por ciento de producción. ¿Motivo? Heladas primaverales y la enfermedad llamada ‘moria del kiwi’ en Italia, principal productor europeo.

• Las altas temperaturas veraniegas también han afectado a su producción. Provocan un deterioro de las raíces y se traducen en plantas más grandes, pero con menos frutos. Y menos flores en la temporada siguiente.

• Es una planta muy sensible al estrés hídrico, que provoca una menor concentración de sodio, que regula la concentración de líquidos en la planta (y en nuestro organismo).

Aceituna

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• El aumento de temperatura acelera los ciclos, lo que obliga a una cosecha temprana, con un nivel de madurez más bajo. Y una aceituna de peor calidad y de menor tamaño.

• El olivo es muy tolerante a la falta de agua. Da lugar, incluso, a un aceite de mejor calidad siempre que el estrés hídrico no sea excesivo, lo que conduce a un aceite más amargo y con menor contenido en ácido oleico y aromas.

• Las altas temperaturas en verano, momento en que se desarrolla el fruto, provocan una reducción de proteínas en la aceituna.

• La viabilidad del olivar depende mucho de su variedad. La hojiblanca, la manzanilla, la picual o la nevadillo están ya amenazadas en Andalucía debido a la ausencia de horas de frío en invierno y a la falta de precipitaciones en verano.

Sandía

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• Es originaria del desierto de Kalahari (donde crece todavía de manera silvestre) y estaba ya presente en el Antiguo Egipto. Esto da muestra de su resistencia al calor. De hecho, las altas temperaturas refuerzan su sabor dulce.

• Pese a su elevado contenido de agua, siguen siendo apuesta segura en climas áridos y semiáridos, como Marruecos.

• En los últimos lustros se han sustituido múltiples variedades locales por otras genéticamente modificadas al gusto del consumidor: más pequeñas, dulces y sin semillas. Pero menos adaptadas a las condiciones climáticas presentes y futuras.

El principio DNSH

Por si lo habéis leído o leído en algún lado, explicamos qué significa el principio DNSH.
Las siglas en inglés se refieren a “do no significant harm”, es decir, “no causar un perjuicio significativo”, y resulta condición indispensable para la recepción de los fondos europeos vinculados al programa Next Generation EU.

El Principio DNSH – Do No Significant Harm – No Causar Un Perjuicio Significativo, al medio ambiente

El principio DNSH debe interpretarse a través de los seis objetivos medioambientales. Estos objetivos son:

  1. Mitigación del cambio climático. Se considera que una actividad causa un daño significativo a la mitigación del cambio climático si conduce a importantes emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
  2. Adaptación al cambio climático. Se considera que una actividad causa un daño significativo a la adaptación al cambio climático si conduce a un mayor impacto adverso del clima actual y futuro, sobre la propia actividad o sobre las personas, la naturaleza o los activos.
  3. Uso sostenible y protección del agua y los recursos marinos. Se considera que una actividad causa un daño significativo al uso sostenible y a la protección de los recursos hídricos y marinos si es perjudicial para el buen estado o al buen potencial ecológico de las masas de agua, incluidas las aguas superficiales y subterráneas, o al buen estado ambiental de las aguas marinas.
  4. Transición a la economía circular. Se considera que una actividad causa un daño significativo a la economía circular, incluyendo la prevención y el reciclaje de residuos, si conduce a ineficiencias significativas en el uso de materiales o en el uso directo o indirecto de recursos naturales, o si aumenta la generación, incineración o eliminación de residuos, o si en el largo plazo la eliminación de desechos puede causar daños ambientales importantes
  5. Prevención y control de la contaminación. Se considera que una actividad causa un daño significativo a la prevención y el control de la contaminación si conduce a un aumento significativo de las emisiones de contaminantes al aire, al agua o al suelo.
  6. Protección y restauración de la biodiversidad y el ecosistema. Se considera que una actividad causa un daño significativo a la protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas si es significativamente perjudicial para el buen estado y la resiliencia de los ecosistemas, o perjudicial para el estado de conservación de los hábitats y especies, incluidas las de interés para la Unión.

El Reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia señala, en su artículo 19, un total de 11 criterios que se han utilizado en la evaluación de los diferentes Planes Nacionales de Recuperación y Resiliencia. Uno de estos 11 criterios es el relativo al principio  DNSH.

Por su relevancia, este criterio ha sido objeto de un tratamiento más amplio por parte de la Comisión Europea que, través de la publicación de una guía técnica, ha ofrecido a los Estados miembro una serie de orientaciones adicionales sobre esta cuestión.

Más información en BOE: Comunicación de la Comisión Guía técnica sobre la aplicación del principio de «no causar un perjuicio significativo» en virtud del Reglamento relativo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia

El 77% de la superficie regada en España utiliza sistemas eficientes

La superficie regada en España se mantuvo prácticamente estable en 2020, alcanzando 3.831.181 hectáreas (+0,06% respecto a 2019 y +1,5% respecto a 2018), un 77% de las cuales corresponden a riego eficiente, según los datos de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de cultivos en España (Esyrce) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Así, los riegos más eficientes alcanzaron en 2020 las 2.943.088 hectáreas. De esta superficie, 2.058.322 ha corresponden a sistemas de riego localizado y 884.766 ha al grupo constituido por aspersión y automotriz. Por otro lado, 888.094 hectáreas aún se riegan por gravedad.

El sistema que más ha crecido en los últimos años ha sido el riego localizado (26,37%), implantado en 429.617 hectáreas nuevas desde el año 2010, (en consonancia con las políticas de uso eficiente del agua*para revista+corto). Esta evolución hacia el riego localizado es coherente con las políticas desarrolladas en los últimos años para lograr una agricultura más sostenible a través de un uso más eficiente del agua.

Por regiones, Canarias es la comunidad autónoma que tiene más superficie de cultivo regada en relación a su superficie total, seguida de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Cataluña y Andalucía. Las comunidades que presentan mayor superficie de regadío total son Región de Murcia, Andalucía y Comunidad Valenciana.

En cuanto a los sistemas empleados por tipos de cultivos, en el grupo de hortalizas destaca el sistema de riego localizado, con un 52,15%, que incluye la superficie de invernadero. En este grupo también tienen relevancia el riego por aspersión (21, 51%), el automotriz (14,22%) y el riego por gravedad (12,13%).

Por último, entre los leñosos más regados se encuentra el almendro, que casi ha triplicado su superficie regada desde el año 2015 debido al auge de la implantación de este cultivo.

Este estudio de superficie regada en España actualiza el análisis de los regadíos agrícolas españoles al periodo 2010-2020, cuyos resultados permiten caracterizar el sistema/tipo de riego en España. Por una parte se establece la relación entre el sistema de riego en relación con los distintos sectores agrícolas y por otra se estudia la distribución de estos sistemas de riego en las comunidades autónomas.

BrioAgro contribuye a la realizar el riego de una manera mucho más eficiente, aplicándolo justo cuando lo necesita el cultivo. Un riego responsable, que ahorra recursos y costes a agricultor, que maximizando cada gota de agua y fertilizante.

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BrioAgro, la empresa que se lo pone fácil y barato a los agricultores

El informe completo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se puede consultar en el en enlace: Encuesta sobre Cultivos y Rendimientos de Cultivos. Informe sobre Regadíos en España, año 2020

Fuentes:

Déficit Hídrico

El déficit hídrico responde a los gramos de vapor de agua que le faltan a la atmósfera, a una temperatura, para estar saturada. Depende de la humedad relativa y la temperatura ambiental. Se mide en gramos de agua en cada kilogramo de aire.

Este indicador nos marca los posible periodos tanto de estrés hídrico, debidos a baja humedad relativa y altas temperaturas, como de peligro de plagas y enfermedades por exceso de humedad relativa y temperaturas bajas.

A lo largo de un día, este parámetro varía de tal forma que pueden encontrarse momentos de alto y bajo déficit hídrico en 24 horas. Que los efectos perjudiciales que nos indican puedan afectar al cultivo, dependerán de la duración en el tiempo de los mismos, así como de la disponibilidad de agua que tenga la planta el terreno.

Gráfica de déficit hidrico. Rango superior indica estrés hídrico. Rango inferior, peligro de plagas y enfermedades
Gráfica déficit hídrico

Rangos

En cuanto a límites, el óptimo estaría entre los valores de 2 a 6 g H20/Kg aire; siendo óptimos los valores en la parte superior desde 6 hasta 15 g H20/Kg aire, y en la parte inferior de 2 a 1 g H20/Kg aire. Superando esos valores, ya estaríamos en una zona de «peligro».

Rangos de déficit hidrico.
2-6 optimo
6-15 admisible
2-1 optimo
+15- out. estres hidirco
-1- out. plagas y enfermedades
Rangos Déficit Hídrico

Alto déficit hídrico

Cuando los valores entran el el rango OUT de la parte superior (valores por encima de 15 g H20/kg aire), se pueden dar periodos de estrés hídrico en el cultivo que si son prolongados en el tiempo pueden afectar al mismo.

Estos periodos pueden ser:

Corta duración : varias horas a lo largo del día, sobre todo en los momentos centrales del mismo, en el cual la demanda evaporativa es mayor. Estos cortos periodos no deben afectar al cultivo ya que son puntuales.

Larga duración: pueden producirse alteraciones en el crecimiento y producción del cultivo.

Es muy importante que cuando se prevean posibles condiciones adversas que puedan provocar estos periodos de estrés hídrico; la planta tenga a su disposición el agua necesaria para que los efectos no sean a gran escala y puedan causar retrasos en el crecimiento, flacidez, pérdidas de producción,etc.

Si hablamos de estrés controlado, a veces se practica para la determinación del tamaño de frutos en ciertos cultivos, la mejora de la calidad de cosechas o prácticas como el control de crecimiento en especies hortícolas que lo requieren.

Bajo déficit hídrico

Al contrario que lo descrito en el apartado anterior, en valores bajos niveles de déficit hídrico (valores inferiores a 1 g H20/Kg aire), se consideran condiciones óptimas para el desarrollo de muchas plagas y enfermedades que suelen afectar a los cultivos, sobre todo la mayoría de los hongos.

Éstos, suelen desarrollarse en condiciones de altas humedades y bajas temperaturas, como son el phytium o el mildiu, plagas que pueden destrozar un cultivo en muy corto periodo de tiempo.

Es normal, que en las horas de noche y amanecida, los valores estén en rangos de peligro. Al ser condiciones ambientales, y ser este parámetro un indicador en exterior, no se podría tener la opción de ventilación como podríamos hacer en invernadero, por tanto, ante estas situaciones, se recomienda que el nivel de humedad que tenga el cultivo en suelo no sea excesivamente elevado.

DPV – Déficit de Presión de Vapor

El DPV o déficit de presión de vapor, es la diferencia entre la cantidad de vapor de agua que puede retener la atmósfera y la que contiene en ese momento.

Gráfica representativa del DPV
Gráfico de DPV con líneas de referencia en invernadero.

Este indicador que se mide en KPa – kilopascales, y se obtiene gracias a información recogida por la monitorización del ambiente de un invernadero con sensores de humedad relativa y temperatura. Aunque se pueda medir en cultivos al raso, solo en los invernaderos es donde se puede gestionar usando distintas acciones de control de clima.

Rangos de DPV

El DPV suele presentar valores más altos y cercanos al estrés durante las horas centrales del día y valores bajos donde los peligros de plagas y enfermedades se presentan, durante el amanecer. Los valores de referencia de este parámetro son los siguientes:

Rangos de DPV
Rangos de DPV, óptimo comprendido entre 0,5-2 Kpa

DPV Alto

Cuando el DPV alcanza valores superiores a 2Kpa, se produce una transpiración excesiva, haciendo que la planta cierre sus estomas para evitar la deshidratación y con ello una pérdida de agua excesiva, provocando así el estrés hídrico a la planta.

Si este proceso se da durante periodos cortos, no supondrá un problema para la planta ya que cuando baje el DPV durante las noches, absorberá suficiente agua como para recuperarse. En cambio, si los periodos se alargan, puede provocar daños irreversibles en la planta como quemaduras .

DPV Bajo

Cuando los valores de DPV son inferiores a 0,5 Kpa, quiere decir que la atmósfera esta saturada y que la planta no puede transpirar por lo que le afectará también en la fotosíntesis.

La planta, ante esta situación, tiende a cerrar los estomas para no perder agua. Es importante conocer el DPV, ya que se usa para programar los riegos, para determinar si se necesitan intercambios de aire y si se debe aumentar la temperatura del aire para mantener más humedad.

Las plantas siempre están ajustando las aberturas de las estomas de las hojas según el DPV, que depende de la humedad del aire, la temperatura y en menor medida de la presión atmosférica. Así como la humedad alta es un problema, ya que el uso de agua de la planta es demasiado lento y compromete la calidad, incluso si los estomas están constantemente abiertos. Asimismo, episodios de DPV altos van relacionados con humedad baja, lo que significa que la transpiración es demasiado alta, y la planta, como medida de precaución cierra las aberturas de las estomas para minimizar la pérdida de agua y el marchitamiento. Desafortunadamente, esto también significa un ralentizamiento de la fotosíntesis que finalmente, repercute en un menor crecimiento de la planta.

DPV en invernaderos

Este DPV – déficit de presión de vapor se ha integrado en muchos sistemas de control ambiental en invernaderos para administrar la humedad y para programar los riegos de los cultivos.

En la práctica las principales acciones que llevan a cabo los agricultores de invernadero son ventilar cuando el DPV es demasiado bajo, abrir las ventanas o bandas del invernadero apara equilibrar esos niveles, con esta práctica, se intenta buscar una disminución de la humedad relativa y un aumento de la temperatura.

Y por otro lado cuando el DPV muestra valores demasiado altos, se actúa aumentando la humedad, eso no significa que halla que regar las plantas, sino que el ambiente necesita mayor grado de humedad. En esos casos también se puede trabajar con medidas que ayuden a reducir la temperatura, como pueden ser el despliegue de mallas de sombreo durante esos episodios. Puntualmente hemos observado que al entrar un viento húmedo a menor temperatura, abrir la banda de ese lado puede ayudar a bajar la temperatura ambiental.

La solución más común para bajar un DPV alto es el riego de las calles del invernadero, si son de tierra mucho mejor, con gotero o nebulización a baja altura. Y en otros casos con nebulización dirigida a las paredes del invernadero, evitando en ambos casos que no caigan gotas en el cultivo.

BrioAgro en la jornada «La gestión del agua en Hortofruticultura» Fruit Attraction 2019

BrioAgro presentará en Fruit Attraction su sistema de Riego Inteligente y los ahorros que conlleva, dentro de las Jornadas Agri Water Management.

El próximo jueves 24 de octubre de 2019, tendrá lugar en Fruit Attraction la Jornada: «La gestión del agua en Hotofruticultura» donde los principales actores de éste sector en España presentarán sus novedades a los asistentes de la Feria, dentro de las Jornadas Agri Water Management.

Será en la Sala FRUIT FORUM 4.

BrioAgro, prensentará dentro del Grupo SMART WATER: NUEVAS SOLUCIONES Y TECNOLOGÍAS, su sistema de Riego inteligente: Ahorro, aumento de calidad y aumento de producción, que lleva implantado desde 2015 en empresas productoras agrícolas tanto en horticultura como fruticultura.
Hablará de casos de éxito en riego de lechuga para la empresa Florette, en cultivos bajo invernadero de Almería, Murcia y Navarra. Fresas en Huelva, cítricos en Sevilla y Valencia, Frutas Tropicales en la Axarquía malagueña. Y por último producción de mayor calidad en el olivar Andaluz y viñedo de Ribera del Duero.

BrioAgro ViTA en un campo de lechugas recién plantadas

BrioAgro comenzará su presentación a las 13:35

Desde las 10:00 de la mañana a las 17:40, podrán asistir a cerca de 30 ponencias que irán al grano, divididas en 4 grupos:

  1. EL MARCO REGULATORIO Y TECNOLOGÍA
  2. REUTILIZACIÓN Y DESALACIÓN EN RIEGO
  3. INNOVACIÓN EN IRRIGACIÓN
  4. SMART WATER: NUEVAS SOLUCIONES Y TECNOLOGÍAS

Con el siguiente horario por grupos:

  • 10:10 h. – 10:40 h. EL MARCO REGULATORIO Y TECNOLOGÍA
  • 10:40 h. – 11:50 h. REUTILIZACIÓN Y DESALACIÓN EN RIEGO
  • 11:50 h. – 12:00 h. DESCANSO
  • 12:15 h. – 13:05 h. INNOVACIÓN EN IRRIGACIÓN
  • 13:05 h. – 13:55 h. SMART WATER: NUEVAS SOLUCIONES Y
  • TECNOLOGÍAS (parte 1)
  • 13:55 h. – 15:50 h. DESCANSO
  • 15:50 h. – 17:00 h. INNOVACIÓN EN IRRIGACIÓN
  • 17:00 h. – 17:40 h. SMART WATER: NUEVAS SOLUCIONES Y
  • TECNOLOGÍAS (parte 2)

Pueden acceder al programa a través de este enlace: Programa en PDF. La gestión del agua en Hortofruticultura

Si desean asistir a esta jornada y a Fruit Attraction pueden enviar un email a: fa1019@brioagro.es y les remitiremos un código de acceso gratuito a la Feria

Breve vídeo de la presentación

Agroporc 2018 Agricultura de Precisión

  • BrioAgro es una de las empresas organizadoras de las Jornadas de Agroporc 2018 Agricultura de Precisión.
  • Agroporc lleva años consolidada como la mejor feria agrícola y ganadera de la provincia de Sevilla, Andalucía, aunque su ámbito original es la comarca Campiña Alcores, comarca originaria de BrioAgro y sus fundadores. Este 2018 se celebra los días 20, 21 y 22 de septiembre en Carmona, Sevilla.

Nuestra intervención tendrá lugar en la jornada: «Agricultura de Precisión» el día 21 de 12:30 a 14:15 en la Sala La Giraldilla del recinto ferial, bajo el título:

Ejemplos de uso del Riego Inteligente – Ahorro de Agua, Mano de Obra, Energía y Fertilizantes

Bajo la iniciativa del Ayuntamiento de Carmona y el Grupo de Desarrollo Rural Campiña-Alcores (GDR), dentro del Grupo Operativo SmartAg Services – Servicios de Agricultura Inteligente.
BrioAgro realizará una exposición práctica de agricultura de precisión en su ámbito de monitorización climática y riego inteligente, explicando de manera didáctica cómo están usando su herramienta agricultores de cultivos de regadío, tanto en la comarca como en otros puntos de España y México, con cultivos como:

  • Olivo tradicional y superintensivo, Naranjos, Almendros, Pistachos, Viñedo,
  • Zanahoria, Espinaca, Brocoli, Lechuga, Iceberg, Romana, Batavia, Escarola, Continental,…
  • Y Bajo Invernadero: Tomate, Pepino, Pimiento, Berenjena, Calabacín, Canónigo, Brotes de Lechuga, Arándanos, Fresas.
  • Así como riego en praderas de césped y parques.

Los asistentes podrán exponer sus preguntas y conocer las peculiaridades del riego inteligente según el cultivo en el que tengan interés.


Invitación Jornadas Agroporc 2018


Los ponentes y horarios de la jornada completa de agricultura de precisión son los siguientes:


 


Sistema de riego inteligente del olivar



BrioAgro lleva su tecnología a la COAG

BrioAgro participará en la jornada ‘Soluciones sostenibles y eficientes ante la escasez de agua’, organizada por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería. Dicha jornada se llevará a cabo el jueves 8 de marzo en el Salón de Actos de la Cooperativa Vicasol, en Puebla de Vícar (Almería) a partir de las 20H00.

José Luis Bustos, Director Ejecutivo de BrioAgro.

La ponencia que José Luis Bustos, Director Ejecutivo de BrioAgro, brindará a los asistentes se titula ‘Riego inteligente. Domotiza el riego de tu cultivo’, en la que se aborda el tema de la automatización del riego agrícola, de acuerdo con las necesidades de cada tipo de cultivo. A través de explicaciones y experiencias, la ponencia irá detallando las bondades de domotizar el riego, que trae consigo beneficios en cuanto al ahorro de agua y a la optimización de recursos, lo que permite obtener mayor eficiencia hídrica y reducir significativamente el derroche de agua. Además, esta tecnología permite anticiparse en la toma de decisiones, puesto que nuestros sensores integran predicciones meteorológicas en las gráficas, que permiten trabajar a futuro.

Con BrioAgro puede configurar su riego y fertirriego de manera fácil, siguiendo las indicaciones de nuestra aplicación. Siempre tendrá el control. Desde su móvil, podrá regar o parar cuando lo desee. Puede ser usado tanto en cultivos de agricultura extensiva, intensiva, viveros y jardines. Asimismo, puede ser empleada en exteriores o en invernaderos.

Sistema BrioAgro instalado y funcionando en invernadero de calabacines. El ahorro de agua que se consigue con nuestro sistema de riego inteligente ronda el 50%.

Esta tecnología de última generación permite reducir las mermas en cada cosecha y además se consigue un enorme ahorro, no solo en agua y fertilizantes (entre un 20% y 40% de ahorro), sino también en costes de producción.

Permita que BrioAgro se haga cargo de la gestión de riego de sus cultivos. Mayor información visitando este enlace

Tecnología Brioagro: soluciones de riego inteligente en FIMA 2018

¿En busca de soluciones de riego inteligente confiable, que optimicen recursos y sepan aprovechar todas las bondades de los avances en materia de tecnología, domótica e internet de las cosas? Si es así, Brioagro es todo lo que necesita. Ofrecemos tecnología de última generación para automatizar el riego del campo de manera inteligente, de acuerdo con las necesidades de cada cultivo y suelo.

BrioAgro Aqua

Presentamos a BrioAgro Aqua, nuestro sistema de riego inteligente, que permite al agricultor tener el control de su cultivo de manera integral, puesto que sabe lo que pasa en él con precisión. Con BrioAgro AQUA puede configurar su riego y fertirriego de manera fácil, siguiendo las indicaciones de nuestra aplicación. Siempre tendrá el control, desde su móvil, podrá regar o parar cuando lo desee. Puede ser usado tanto en cultivos de agricultura extensiva, intensiva, viveros y jardines. Asimismo, puede ser empleada en exteriores o en invernaderos.

Sensor de BrioAgro Aqua en funcionamiento para Fresa de Huelva.

Gracias a la tecnología de BrioAgro realizamos una calibración de nuestros sensores por cada tipo de suelo, logrando así mayor eficiencia hídrica, para aportar a la planta el riego que necesita; así reduce de manera significativa el derroche de agua. Además, ayuda a anticiparse en la toma de decisiones, puesto que nuestros sensores integran predicciones meteorológicas en las gráficas, que permiten trabajar a futuro.

Esta tecnología de última generación permite reducir las mermas en cada cosecha y además se consigue un enorme ahorro, no solo en agua y fertilizantes (entre un 20% y 40% de ahorro), sino también en costes de producción.

Dale el control a BrioAgro Aqua, regará automáticamente cuando lo pida tu suelo.

 

 

BrioAgro ViTA

El complemento perfecto de BrioAgro Aqua es BrioAgro ViTA, nuestro sistema inteligente que posibilita controlar las constantes vitales de cada cultivo (ViTA6). Junto con predicciones meteorológicas geolocalizadas, permite al agricultor conseguir la máxima producción con la mejor calidad, reduciendo el consumo de agua y fertilizantes. De esta manera, se optimiza la rentabilidad de cualquier cultivo.

Equipo BrioAgro ViTA instalado en invernadero.

El Dispositivo de Seguimiento Brioagro (DSB) colocado en la zona más representativa del cultivo obtiene información continua a través de los siguientes sensores:

-Temperatura ambiental

-Humectación de hoja.

-Temperatura del suelo (Profundidad de las raíces).

-Humedad del suelo (Profundidad de las raíces).

-Conductividad eléctrica (Profundidad de las raíces).

-Humedad del suelo. (Raíces profundas).

-Luminosidad del microclima. (Invernadero).

Una nueva herramienta de trabajo para el agricultor, que quienes lo conocen y lo usan a diario, no pueden prescindir de ella.

Entre las empresas e instituciones que confían en nosotros están Florette, Fresa de Huelva, Evena, Gonzacarmo, Viña Agropoza, Universidad Pública de Navarra, Universidad de Sevilla, entre otras.

Permita que Brioagro se haga cargo de la gestión de riego de sus cultivos. Solicite mayor información aquí.

 

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